No es nostalgia, pero
Hoy me he acordado mucho de que no encajábamos nada pero qué bien nos lo hemos pasado. Te recuerdo con mucho cariño y ritmo en días que nada suena bien. Fue un placer ser compañeros por un rato, conocerte un poco más y salirnos, por raros, del rebaño. No es nostalgia pero sí una disculpa porque es lo que mereces. Aunque no llegará tu perdón, hoy escribo porque me hace falta.