Entradas

No es nostalgia, pero

Hoy me he acordado mucho de que no encajábamos nada pero qué bien nos lo hemos pasado.  Te recuerdo con mucho cariño y ritmo en días que nada suena bien. Fue un placer ser compañeros por un rato,  conocerte un poco más y salirnos,  por raros, del rebaño. No es nostalgia pero  sí una disculpa porque es lo que mereces.  Aunque no llegará tu perdón,  hoy escribo porque me hace falta.

Todo el tiempo, poem

A Bernardo, a quien quiero desde el primer día. Amor llamo a la simpleza de los dedos que se mueven por dentro y la sonrisa que tienes y me sacas cuando me miras con cara de niño bueno. Eres lo que no esperaba  y a la vez lo que merezco: un compañero con un plan, amigo y amante todo el tiempo. Te quiero porque te entiendo y te comprendo, porque  sin ti quizás soy feliz a ratos pero contigo todo el tiempo. 

He aprendido, me has enseñado

Un fantasma me ha enseñado que se puede vivir con miedo lo que no tengo claro es si esto es lo que quiero. Contigo entiendo letras, abro puertas, tiro piedras y múltiples veces  me estalla la cabeza. Sin ti hay camino pero no el conocido nada se muestra claro pero a tu lado todo cobra sentido. Tú me has enseñado que puedo vencer al miedo lo que no tengo claro es si esto es lo que quiero.  Las dudas están cerca como las ganas de algo nuevo: quizás de ponerme alas o de rozar un rato el viento. Tú me has enseñado que se puede vivir con miedo pero lo que no tengo claro es si es lo que merecemos.  Las voces siguen ahí pero quiero comer, beber, reír sin preocupaciones en una burbuja de sexo. También he aprendido  que se puede vivir sin esto. Antes de la pandemia solo tenía nervios, ahora sé  que era lo menos complicado y bonito de todo esto. Por ti cojo aviones aunque no sé por qué lo hago pero cuando te veo sonrío y siempre acabo soñando. Tú me has enseñado  que...

Los cuervos, song

Me gusta mirarte, pero no echarte de menos. Me he vuelto a despertar sin ganas, pero me levantan los recuerdos. Nos dicen cada día “volved a vuestras casas”, y paso a paso avanzo porque siento que me abrazas. Ya siento las notas: nuestra historia está de estreno. Es una canción nueva y tierna, como todo lo que siento. Nos dicen cada día “volved a vuestras casas”, y paso a paso avanzo porque siento que me abrazas. Nos piden tener cordura pero todos sentimos miedo. Los mayores se lastiman y los jóvenes ahora son viejos. Nos dicen cada día “volved a vuestras casas”, y paso a paso avanzo porque siento que me abrazas. No me quedan balas para matar a los cuervos pero si me quedan vidas para unos cuantos versos. Nos dicen cada día “volved a vuestras casas”, y paso a paso avanzo porque siento que me abrazas. Nos dicen cada día “volved a vuestras casas” pero no saben que mi hogar es tu sonrisa y dos almohadas.

A una Celia de hace tiempo

Cada pausa se hace un poco más llevadera si consideramos que no hacer nada es comerse la cabeza. Cada nota escrita y pensamiento guardado se suman a la lucha del movimiento silenciado. Te hablo de amor, de querer y sobre todo quererse por encima de quien pisa, y de, por dentro, cuidarse. Te hablo de una mujer como cualquier otra que tras varios días descubrió que estaba rota.

Valientes con miedo

Sentir da miedo porque nos hace valientes, pero también nos hace daño. Quitarse las corazas tiene el beneficio de ver más claro para contar con más enfoques. Deshacerse de la inseguridad nos permite ir sin cinturón, pero conlleva la duda. Sentirse supone mirarse dentro y saber que puede atravesarnos la flecha de cupido o la del odio. Y ser valiente no es sinónimo de mucho orgullo, sino acariciar una barbilla y, con certeza, besar en los labios.

Sin heridas

Te pienso, te espero, te quiero, lo siento. No elegimos de quién nos enamoramos, pero nosotros, aquél día, elegimos no hacernos daño. Me miras, lo noto. Te miro, y tiemblo. Trato de ocultar lo que me pasa, pero sé que los silencios dicen más  que mis palabras. Tus ojos, los míos. un nudo, los nervios. Cuando percibo las sensaciones de mi cuerpo, descubro una vez más  que todo lo que vivimos es cierto.  Semanas, confesiones, llamadas, sexo. Palpito a tu ritmo porque ahora es el mío. Te veo en mis poemas y te siento en cada letra. Te extraño y te deseo a partes iguales, porque ya no tengo miedo y solo quiero  disfrutarte.  La fuerza, mis ganas e ilusión han vuelto. Y puede que el amor también, lo iremos descubriendo. Por ahora, me quedo con tu boca y espalda, tu sonrisa y tu pelo.