Entradas

Mostrando entradas de enero, 2018

Millonario.

Palabras de alguien ambicioso. "No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita." Recitas cada letra de la frase aún sabiendo que en ti no funciona que a ti te suena a farsa que esas palabras te marchitan. Necesitas todo y todo quieres. Todo lo que tengo me hace grande y lo que no lo conseguiré a cualquier precio de cualquier modo. Por supuesto que la riqueza no se encuentra en quien más presume, pues millonario de este lote es quien disfruta en sus labios tu perfume. ¿Quien menos necesita? Yo no te necesito pero de ti quiero todo. Y si por razones que no entiendo esa inmensidad completas, ¿quién soy yo para decir que no quiero nada? ¿Quién soy yo para sentirse rico con manos húmedas y ojos vacíos? Nadie viene porque me alejo, porque ningún ser me visita excepto luces apagadas. Seré millonario cuando llegues, hasta entonces me tengo a mí pero no me quiero tanto, apen...

Forastero.

Palabras de un viejo amigo Hacía mucho. pero de nuevo aquí. Todo igual y al mismo tiempo cada persona, esquina y trazo distintos. Cada mitad con la suya menos la tuya, quizás seas tú el forastero que no se siente cómodo aquí ni en ningún capítulo de estos libros. Todos iguales y tan cambiados, el tiempo habla por los codos y se fue toda la noche y día hasta volver y quedarse mudo. Un nudo en el pecho recorre al forastero quizás  por pena quizás por culpa quizás por angustia y puede que por el hecho de no ser quien era. No le da miedo, no le asusta ni daña ni quema. Lo que le espanta es volver y sentir que está en cualquier sitio pero desde luego no en su casa.

Cuando llegues

Palabras a ti, de quien espero la llegada. No es solamente tenerlo, a quererse hay un trecho un gran camino y muchas cosas que aprender. Hay que querer querer hacerlo y hay que saber tener traspiés. Pero lo más importante es esa chispa esas palabras y esos recuerdos compartidos que son todo aunque todavía no se ven. Hay que saber buscar, querer querer y no conformarse. Hay que tener agallas, miedo a veces y tinte cálido en las palabras. Hay que buscar entre soles y lunas o esperar pero siempre en el mismo sitio. Cuando llegue, sepa usted que aquel lugar es donde le espero encuentro y busco. Cuando llegue, tropezaré con las cuerdas me ataré a los peldaños. Cuando lleguemos será diferente pues dos son suma y nada resta porque dos son cuatro manos tres miradas dos lenguas una almohada blanca suave y tierna. Hay que saber cómo querer o al menos querer aprenderlo. Yo no sé querer o al menos no me acue...

Manos sin guantes

Palabras de alguien que aprende. Si te digo que te quiero por favor  no me creas. Si te digo que te espero corre en busca de otras manos. Si te digo que te echo de menos piensa a cuántos diré lo mismo. Si te digo 'dame un beso' valora si lo merecen mis labios. Cada mañana no me busques, no habrá sábanas robadas ni edredones en el suelo. Cada comida que prepares, solamente debe tener esperando un plato. No es cuestión de yocentrismo pero sí de prioridades. No cuides si no te cuidan... ¿Por qué regalas al frío tus manos sin guantes? No busques superhéroes de capa blanda que revolotean, esos quedarán con sus palabras por el aire. .