Forastero.
Palabras de un viejo amigo
Hacía mucho.
pero de nuevo aquí.
Todo igual y al mismo tiempo
cada persona, esquina y trazo distintos.
Cada mitad con la suya
menos la tuya,
quizás seas tú el forastero
que no se siente cómodo aquí
ni en ningún capítulo de estos libros.
Todos iguales y tan cambiados,
el tiempo habla por los codos
y se fue toda la noche y día
hasta volver y quedarse mudo.
Un nudo en el pecho
recorre al forastero
quizás por pena
quizás por culpa
quizás por angustia
y puede que por el hecho
de no ser quien era.
No le da miedo,
no le asusta ni daña ni quema.
Lo que le espanta es volver
y sentir que está en cualquier sitio
pero desde luego no en su casa.
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