Pequeños pasos
Palabras de quien aprendió algo muy valioso . El reto fue complicado y en cierto modo demoledor, fuente profunda de agotamiento. No hubo cansancio vestido de sudor, y por casualidad fortuita tampoco hubo lágrimas. No hubo palabras dañinas, ni miradas desafiantes. Hubo, una lucha interna, un descubrimiento y la bienvenida de ideas nuevas, claras y reveladoras. En la batalla contra uno mismo, por primera vez en años, diste un pequeño paso hacia adelante, y sobre todo un ínfimo pe ro esencial cambio. Con heridas en el alma y un corazón desenfrenado y confuso, todo pareció un poco más fácil, y todo quedó reducido a un paso que a su vez era tan pequeño como absolutamente firme. Ese paso, sin embargo, fue lo más importante.