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Mostrando entradas de agosto, 2019

Sin heridas

Te pienso, te espero, te quiero, lo siento. No elegimos de quién nos enamoramos, pero nosotros, aquél día, elegimos no hacernos daño. Me miras, lo noto. Te miro, y tiemblo. Trato de ocultar lo que me pasa, pero sé que los silencios dicen más  que mis palabras. Tus ojos, los míos. un nudo, los nervios. Cuando percibo las sensaciones de mi cuerpo, descubro una vez más  que todo lo que vivimos es cierto.  Semanas, confesiones, llamadas, sexo. Palpito a tu ritmo porque ahora es el mío. Te veo en mis poemas y te siento en cada letra. Te extraño y te deseo a partes iguales, porque ya no tengo miedo y solo quiero  disfrutarte.  La fuerza, mis ganas e ilusión han vuelto. Y puede que el amor también, lo iremos descubriendo. Por ahora, me quedo con tu boca y espalda, tu sonrisa y tu pelo.

Soy de esos

De una generación millenial pero no mileurista . De los que no se encuentran pero viven más cómodos que sus padres, de la generación perdida que, si hablamos de oportunidades, es la que más cosas encuentra. Algunos también son de los que se miran y besan a ratos sin atarse ni juzgar  y sobretodo siendo libres. Soy de esos que disfrutan la cerveza la compañía, el calor, el sol, el asfalto de Madrid. Soy de los que no saben que será de ellos ni conocen su futuro. De los que decepcionaron  a sus padres por no opositar,  de los que viajaron a través de bares  y probaron cada copa. Así como soy de esa promoción 2015-19... De los que debido a esa rutina de aulas y horas muertas y algún vicio vivieron lo más parecido a una utopía. También de los que conocieron cada palmo de bibliotecas,  de los llorones y víctimas de un estrés infundado pero intenso. Soy de los que aprendieron a no juzgar  porque no sirve de nada.  ...

A pesar de todo

No se piensa, muchas veces ni se sabe. Y sin embargo hoy se siente, se mira y analiza. Uno se hace consciente  al mirar sus pasos de que muchos (casi todos) van y vienen, y quienes eran hermanos ahora como mucho son extraños. Y ahora es el momento, es ahora cuando uno ve quien ha perpetuado. Quien, por muchos fallos, ha decidido perdonar, y quizás incluso olvida. Tú, amiga. Amiga de siempre, amiga de vivencias, llantos, muertes. Tú, que has decidido quedarte y dejar atrás lo más parecido al odio. Tú, que me has perdonado, sin ser yo consciente de mucho y a veces ignorándolo. Sigues aquí... a pesar de mí, a pesar de todo. Y es por eso que hoy te digo gracias, te digo lo siento, y te regalo mis versos.

Antes de vernos

Los libros me han enseñado que todo luce fulgurante en noches como esta. Madrid portará nervios prematuros, atardeceres pálidos y faldas de flores. Si todo sigue su curso natural unas manos temblorosas jugarán con la curiosidad de lo nuevo y "la magia de la incertidumbre", que siempre vuelve. Serán los pies quienes marquen el ritmo de una velada singular, pase lo que pase y lo que pese. Las verdades serán palpables, los ojos dudarán a la par que evitarán preguntas sin respuesta todavía. En una ruta sin nombre, dos mocosos actuarán sin público: las pedanías de pedantes, los pasos previos y los de peatones serán escenario de la primera y, quizás, última escena. En la montaña todo son picos, piedras, madera y gusanos. En la montaña nacemos para, después, encontrarnos. Me pregunté cuántos "te quiero"necesitaría para odiarte, y en ese momento entendí que solamente dos personas tan semejantes podrían aborrecerse tanto sin tene...