Sin heridas
Te pienso, te espero, te quiero, lo siento. No elegimos de quién nos enamoramos, pero nosotros, aquél día, elegimos no hacernos daño. Me miras, lo noto. Te miro, y tiemblo. Trato de ocultar lo que me pasa, pero sé que los silencios dicen más que mis palabras. Tus ojos, los míos. un nudo, los nervios. Cuando percibo las sensaciones de mi cuerpo, descubro una vez más que todo lo que vivimos es cierto. Semanas, confesiones, llamadas, sexo. Palpito a tu ritmo porque ahora es el mío. Te veo en mis poemas y te siento en cada letra. Te extraño y te deseo a partes iguales, porque ya no tengo miedo y solo quiero disfrutarte. La fuerza, mis ganas e ilusión han vuelto. Y puede que el amor también, lo iremos descubriendo. Por ahora, me quedo con tu boca y espalda, tu sonrisa y tu pelo.