Infórmate, fórmate.

¡Hola lectores!

Hemos visitado hoy por la mañana una Universidad de mi provincia algunos alumnos de Bachillerato. La visita guiada estaba programada para recibir información sobre el funcionamiento interno de la escuela y sus ventajas: mostrar los puntos positivos y más influyentes con los que pudieran captar nuestra atención y despertar nuestro interés hacia ellos, los miembros y empresarios del lugar. Se trataba de una Universidad privada, en la que ofrecían mejoras respecto a las públicas como un menor número de alumnos por clase entre otras. El debate hacia cuál trayectoria académica escoger sea pública o privada lo dejo en vuestras manos.


El motivo por el que hacemos este tipo de salidas es principalmente tener la posibilidad de contar con la mayor información posible sobre distintos centro y alternativas de estudio para estar seguros de qué escoge para estudiar en el futuro: informarse. Sin embargo estas salidas no siempre cumplen esta información del todo. Es aquí donde encuentro un pequeño defecto: en la mayoría de los lugares que visitamos no recibimos información de forma objetiva. Es imposible informar sobre algo de forma plenamente objetiva, pero existe diferencia entre vender e informar. En días como el de hoy se nos trata de vender una Universidad o centro de estudios, no de informarnos sobre sus servicios. 

Uno de los motivos por el que se puede cometer esta equivocación es debido a los tiempos que corren, ya que debido a la crisis económica cualquier empresa necesita darse a conocer más para atraer al consumidor. Un centro educativo Privado no deja de ser una empresa y no deja de tener esta necesidad  también. Estas charlas y seminarios a los que la mayoría de los estudiantes asistimos se acaban transformando en charlas de promoción para convencer, porque en eso consiste todo lo que nos rodea respecto al mercado: en atraer el consumidor para satisfacer sus necesidades.

Por tanto, llegados a esta situación debemos distinguir dos tipos de contenidos que podemos comparar con prendas de ropa, en cualquiera de estos actos. Para conseguir un buen conjunto debemos combinar colores y prendas; si combinamos un jersey con unos pantalones de tonos parecidos tendremos un buen conjunt.  Lo mismo ocurre aquí: si las personas encargadas de proporcionar la información hacia nosotros combinan los datos que deben aportarnos junto con una serie de elementos que sirvan para hacer más llamativo, eficaz y eficiente su producto, hay una combinación de resultado perfecto.

Sin embargo no siempre deberemos ir bien combinados ; conseguir separar qué datos se nos han proporcionado de otros elementos que corresponden a una visión más subjetiva de quién ha compartido el seminario, o simplemente valorando pros y crontas delo visitado, obtendremos nuestra visión personal, la cual debe ser la única correcta para decidir escoger un centro u otro.

Infórmarte de forma correcta, fórmate de forma brillante.

¡Gracias por vuestro tiempo!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Todo el tiempo, poem

Confío.

Eurovisión 2014: Que la suerte esté siempre de nuestra parte.