Después
Después de tanto y tanto,
después del llanto,
llega la calidez disfrazada de poesía.
Llegas a mis manos,
yo a tus pies,
llegas para quedarte,
para sentir del revés.
después del llanto,
llega la calidez disfrazada de poesía.
Llegas a mis manos,
yo a tus pies,
llegas para quedarte,
para sentir del revés.
Después de tanto,
nunca una lágrima de alegría,
nunca se cruzaron las avenidas,
nunca se reunieron nuestras miradas,
nunca se perdió el encanto.
Y después de tanto,
el folio aparece nítido, claro,
peculiar,
y blanco.
No es volver a las andadas.
Es un camino que continuamos,
revisando las pisadas.
Comentarios
Publicar un comentario