Volvemos a encontrarnos
El rechazo a los domingos
no es en vano.
Es un rechazo amargo y agridulce,
pero muchas veces también es sano.
El quizás corona este día
así como las caras lloronas.
Hace mucho que no venían.
No hay mejor sensación que la de encontrarse,
de nuevo.
Sirve de escudo, yelmo y espada,
pero sobretodo de consuelo.
Volvemos a chocarnos, querida.
Volvemos a mirarnos como antes,
aunque tengas más heridas.
Uno se abandona muchas veces, pero sabe volver a casa.
Uno sabe cómo son y eran sus pasos,
y es por ello que volvemos a encontrarnos.
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