Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2017

Tras no salir de casa

Palabras de alguien que perdió el apetito . Ya no sé a qué aferrarme, todo me da vértigo y solamente siento náuseas en mis pensamientos y nudos en mi pelo . Estuve tanto tiempo alejado de ella que no recordaba la sensación de hastío, veneno, tristeza, y frío. Busco algo que no sean versos y sin embargo aquí llegan, a modo de salvavidas, de última cerilla o quizás de collar de perlas. ¿Por qué has venido y siempre te marchas? ¿Por qué no te quedas a mi lado? Me has hecho recordar lo que a veces significa estar solo, me has anulado  durante unas interminables horas. La sensación alegre del alcohol  es lo que odio.  Después llega el siguiente día  y en ese día nunca hay nadie, absolutamente nadie. Es un consuelo a corto plazo  pero yo no quiero compañía en la madrugada ni en la cama, yo te quiero aquí a mi lado sin miedo y con ganas. No te quiero porque no quieres, lo fácil se nos escapa de las manos  y todo aparece desdibujado...

Caramelo.

Palabras de alguien a veces paciente y siempre con frío. Estas agradecidas líneas son por y para ti. No es sino lo que dices y lo que piensas lo que te hace tan sencillo,  transparente y formidable. Es tu naturaleza, tu música y la facilidad que tienes para que, al mirarte,  de mis yemas surjan letras. Es cada detalle,  pulso ganado y batalla perdida lo que me impulsa a tu lado  y a no buscar la puerta de salida. Mi familia te arropa mientras la tuya me enseña, y juntos,  quizás, formemos un caramelo con sabor a tradición,  manta que abriga y beso de buenas noches. Lo que más me apasiona de ti es que no eres nadie todavía  y tu identidad es un misterio. No conozco tu nombre y (todavía) no quiero saberlo. En este momento no te necesito pero es palpable, porque esa  curiosidad que tengo por descubrirte la muestran mis pies inquietos y la mido en besos que podré robarte. Quizás llegues mañana, ...

Por encima de cualquier cosa

Palabras de alguien que amó sin 'peros ' en su lengua Ya no me queda nada, mis manos están vacías y mi cuerpo es suelo poco fértil y descuidado. Ya no me queda nada y el viento grita fuerte pero mi labios no pronuncian palabra. Ya no queda a lo que aferrarme y sin embargo no me importa. Tengo lo que necesito y doy gracias a quienes mecen mis alas rotas. Ya no espero que vengas tú ni nadie y simplemente quiero algo dulce que llevarme a la boca. A nadie le preocupa porque nadie se aferra. Compartir está de más y siempre es la porción que sobra. Apoyarse ya nadie puede, y mucho menos en el hombro de otro. Increíble me parece que siendo tantos lucheis por estar solos.

Cúmulo de autobuses, versos y atascos.

Palabras de alguien exhausto . Todo el esfuerzo merecerá la pena. Tarde o temprano llegará, obtendrás tu recompensa. Todas esas noches de dormir poco, leer mucho y frotarse los ojos. Cada momento de dolor,  enfado, riñas,  sonrisa y risa (pero nunca de pereza) será lo que te impulse en cada salto. Puede que llegue cuando estés soñando, durmiendo, muerto, acabado. Puede que nunca aparezca y cambie la expresión de tu rostro. Puede que el azar juegue contigo y te lance piedras en lugar de monedas. No desistas ni perezcas. Llegará o no, pero habrás sembrado una semilla y, quizás , otras manos futuras la rieguen y florezca.

Bufón.

Palabras de un traicionado. El tiempo pasa y tú no esperas. El tiempo corre, tú vuelas (enhorabuena). No siempre te funciona, pero sueles engañar a la baraja. Sueles sacar un as en camiseta de tirantes , decir mucho sin pronunciar palabra. Ten cuidado, las cartas se acaban. Da igual si guardas un comodín. Es curioso porque no lo ves, y prefieres reír. "Amigo", tu pestilente mentira huele desde aquí  . Gracias por vuestro tiempo.