Caramelo.

Palabras de alguien a veces paciente y siempre con frío.

Estas agradecidas líneas son por y para ti.
No es sino lo que dices
y lo que piensas lo que te hace tan sencillo,  transparente y formidable.

Es tu naturaleza, tu música
y la facilidad que tienes para que,
al mirarte,  de mis yemas surjan letras.

Es cada detalle, 
pulso ganado y batalla perdida
lo que me impulsa a tu lado  y a no buscar la puerta de salida.

Mi familia te arropa
mientras la tuya me enseña,
y juntos,  quizás,
formemos un caramelo
con sabor a tradición, 
manta que abriga
y beso de buenas noches.

Lo que más me apasiona de ti
es que no eres nadie todavía 
y tu identidad es un misterio.
No conozco tu nombre y (todavía)
no quiero saberlo.

En este momento no te necesito
pero es palpable,
porque esa  curiosidad que tengo por descubrirte
la muestran mis pies inquietos
y la mido en besos que podré robarte.

Quizás llegues mañana, quizás nunca, o quizás sea demasiado tarde.

¿Quién sabe?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Todo el tiempo, poem

Confío.

Eurovisión 2014: Que la suerte esté siempre de nuestra parte.