1 de Enero.
Te despiertas y no sientes ningún cambio, aunque todos los medios de comunicación afirmen que son tiempos de dichos cambios y de hacerse propósitos. Te has levantado tras diez minutos dando vueltas por la cama, y comienzan a llegar imágenes borrosas de la noche anterior a tu mente. Fue una buena noche: bailaste y reíste todo el rato, no hubo ningún problema. Para concretar que ayer lo pasaste bien, el dolor de cabeza que tienes presente te ayuda a confirmarlo. Te has levantado, ¡por fin! Tu madre comienza a avisarte de que tenéis un poco de prisa: debes vestirte y hacer la cama lo antes posible. Un poco después tu madre va un momento al supermercado, es el momento perfecto de tomarse una pastilla contra el dolor de cabeza y que no sospeche. ¿ Por qué tienes que arreglarte rápidamente? Porque vas a visitar a tu tía y debéis salir de casa a las dos del mediodía. Tras otros pocos minutos perdidos ya te has vestido y hecho la cama, aunque hayas terminado la última. Antes de salir...

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